Otra empresa cuya RSE es una cuestión de actitud más que un conjunto de deberes por cumplir con el estado y la sociedad es la compañía colombiana Crepes and Waffles. “Nadie puede decir que trabajar acá no le ha cambiado la vida” como asegura Angélica Vera y quizás la mayoría de los empleados de esta próspera firma también productora de comidas. Ellos son nuestro cliente interno y debemos crearle un valor especial debido a que su compromiso con este sueño es infinito.
El lema “Persistir, resistir, insistir y nunca desistir” describe con cuatro palabras llenas de acción la historia de esta empresa. La responsabilidad social con su grupo de interés más importante, sus empleados, es el catalizador del exitoso crecimiento de esta compañía criolla, nacida en las aulas de clase y criada en las calles del continente americano y europeo. Ellos sienten que su lugar de trabajo es la prolongación de su hogar debido a que se evidencia el compromiso social del corporativo mediante el aseguramiento del bienestar de todos sus empleados.
Dar para recibir es algo que Crepes and Wafles practica todos los días con sus clientes internos y externos. Con los primeros mediante el ofrecimiento de prestaciones extralegales, beneficios médicos adicionales con paquetes de medicina prepagada cubiertos por la compañía y créditos blandos para adquisición de vivienda. Con los segundos mediante la elaboración de productos limpios, nutritivos y llenos de amor.
Las corporaciones están tomando conciencia que la Responsabilidad Social Empresarial es un valor corporativo y no un simple “debe”. Hoy en día no se puede pretender lograr un posicionamiento en el mercado cualquiera que éste sea si se tienen metas que solamente benefician a ciertos grupos de interés como propietarios o accionistas. Estas empresas cuyo fin es únicamente el crecimiento acelerado de sus utilidades o la valorización de la acción no sienten correr por sus venas el amor de sus empleados.
El crecimiento debe ser sostenible, la mejora debe ser continua, la responsabilidad debe ser social y la estrategia debe ser corporativa. Ser una empresa verde no es una moda, es una tendencia natural del planeta desde hace 4,500 millones de años, la cual debe estar implícita en la misión, no en la visión. Esta clase de corporaciones son las únicas que están sobreviviendo en este mundo globalizado y cambiante. Nosotros como personas naturales también estamos llamados a interiorizar el concepto de responsabilidad social, este no es un tema que le compete solamente a las corporaciones porque acaso no son ellas un conjunto de personas unidas por un mismo propósito?.